La línea 6 del metro tiene dos paradas que sirven de puerta al barrio chino de Madrid. La más directa es Usera, abierta en 1981 bajo la calle de Amparo Usera, a pocos pasos de Marcelo Usera, la arteria comercial del distrito. La otra es Plaza Elíptica, donde se cruzan la línea 6 y la 11 y donde un intercambiador subterráneo, construido entre 2004 y 2007, reparte autobuses hacia Getafe, Leganés, Parla o Toledo. Desde la Puerta del Sol basta con tomar la línea 3 y cambiar a la 6 en Legazpi, la estación anterior a Usera. Hay una tercera opción, la parada de Almendrales en la línea 3, útil para la zona de la calle del Olvido.
Bajar en Usera o en Plaza Elíptica: el mapa del barrio
Usera es un distrito, no un barrio en sentido administrativo. Tiene siete barrios: Orcasitas, Orcasur, San Fermín, Almendrales, Moscardó, Zofío y Pradolongo. La vida china se concentra en dos de ellos, Almendrales y Pradolongo, y en un puñado de calles que conviene tener anotadas: Marcelo Usera, Dolores Barranco, Olvido y Nicolás Sánchez. En ese cuadrado se encuentran casi todos los restaurantes, los supermercados, las peluquerías, las agencias de viajes y las tiendas de té que han dado fama al barrio.
El paseo más cómodo empieza en la estación de Usera, sigue por Marcelo Usera y gira hacia Dolores Barranco, la calle que el Ayuntamiento incluyó en su proyecto de «Chinatown» madrileño. Ese plan, presentado en 2022, preveía peatonalizar la calle y levantar dos arcos ornamentales de diez metros de altura. En otoño de 2024 el concurso para construirlos quedó desierto porque ninguna empresa se presentó, y la idea de un barrio chino de postal sigue generando recelo entre parte del vecindario, que teme más especulación que beneficio.
Conviene no esperar un decorado. Usera sigue siendo un barrio obrero de bloques de ladrillo, bares de caña y tapa, mercado municipal y panaderías ecuatorianas, y la presencia china se nota en los rótulos y en los escaparates más que en la arquitectura. Lo interesante es precisamente esa mezcla.
De Lavapiés al sur del Manzanares
La primera generación de inmigrantes chinos en Madrid no vivía aquí. En los años setenta y ochenta se concentraba en el centro, sobre todo en Lavapiés, ligada al comercio textil y a los primeros restaurantes. Cuando los alquileres del centro subieron, muchas familias buscaron pisos más baratos y locales grandes para almacén al sur del río, y Usera ofrecía las dos cosas. El gran salto llegó a partir de los años noventa y, sobre todo, con el cambio de siglo.
Buena parte de esa comunidad procede de una zona muy concreta: el condado de Qingtian, en la provincia de Zhejiang, en la costa este de China. Las redes familiares y de paisanos explican que tantos vecinos de Usera compartan origen, dialecto y cocina. Por eso los restaurantes del barrio cocinan sobre todo recetas de Zhejiang, junto a otras de Fujian y de Cantón.
Las cifras ayudan a medir el fenómeno. Según el padrón municipal de 2020, en Usera estaban empadronadas 10.141 personas de nacionalidad china, una cuarta parte de las 40.143 que vivían en toda la ciudad de Madrid, en un distrito de algo más de 140.000 habitantes. En el conjunto de la región, el censo del INE recogido por la Comunidad de Madrid contaba 60.953 residentes con nacionalidad china a 1 de enero de 2024, el 5,4 % de la población extranjera. Esas estadísticas cuentan nacionalidad, no origen, así que dejan fuera a quienes ya tienen pasaporte español.
Hay una paradoja en todo esto. Durante décadas, para la mayoría de los madrileños, comer chino significaba rollito de primavera, cerdo agridulce y arroz tres delicias en un comedor con farolillos del centro o de cualquier barrio. Aquella cocina estaba adaptada al gusto español. La que las familias chinas comían en casa, en cambio, tardó mucho más en llegar a la mesa de sus vecinos, y en buena medida lo hizo a través de Usera.
Qué se come: hot pot, jiaozi y fideos estirados a mano
El hot pot es el plato que más gente atrae al barrio. Se sirve una olla de caldo hirviendo en el centro de la mesa, a menudo dividida en dos mitades, una con caldo suave y otra roja de guindilla y pimienta de Sichuan, y cada comensal cuece en ella lo que pide: láminas finas de ternera o cordero, tofu, setas, verduras de hoja, albóndigas de pescado o fideos. Se moja después en salsas que uno mismo prepara con sésamo, ajo, cilantro o aceite picante. Es comida de grupo y de sobremesa larga, y tiene más sentido con cuatro personas que con dos.
Los jiaozi son las empanadillas de masa fina rellenas de cerdo, col, puerro o gambas que en el norte de China se preparan en familia para despedir el año. En Usera se piden cocidos o a la plancha, por raciones de diez o quince, con una salsa de vinagre negro y soja. Los wonton, más pequeños y de masa más delicada, suelen llegar en sopa. No son lo mismo que las gyozas japonesas, aunque en muchas cartas del barrio aparezcan traducidos así.
Los fideos estirados a mano merecen una visita aparte. En los locales especializados el cocinero toma una barra de masa de trigo, la estira, la dobla y la vuelve a estirar hasta convertirla en decenas de hebras, y el resultado se sirve en caldo de ternera o salteado con verduras y carne. También se encuentran fideos de arroz, empanadillas fritas por abajo, pasteles de pescado, berenjena estofada al estilo cantonés y, en los asadores, pato, cerdo lacado y panceta crujiente colgados en el escaparate.
Para la cocina cantonesa la referencia del barrio es Royal Cantonés, que funciona desde hace más de una década y es conocido por su dim sum y sus carnes asadas. Es un buen sitio para una primera visita con poca experiencia en cocina china, porque la carta es amplia y permite probar de todo un poco.
Dirección: calle del Olvido, 92 (Usera).
Desayunos chinos, té con perlas y supermercados
Quien madruga ve otro barrio. Por la mañana, varias panaderías y casas de comidas chinas sirven el desayuno que se toma en buena parte de China: youtiao, unas barras de masa frita parecidas a una porra larga y hueca; leche de soja caliente o fría, dulce o salada; y baozi, bollos al vapor rellenos de carne, verdura o crema dulce. Hay también empanadillas de sartén y gachas de arroz. Un youtiao mojado en leche de soja recuerda, de lejos, al churro con chocolate, y la comparación funciona mejor de lo que parece.
Por la tarde mandan las tiendas de té con perlas de tapioca, una bebida nacida en Taiwán que hoy se vende también en los centros comerciales. Se elige la base (té negro, té verde, leche, fruta), el nivel de azúcar y el hielo, y se bebe con una pajita gruesa por la que suben las perlas.
Los supermercados asiáticos del barrio son, para muchos madrileños, el principal motivo de la visita. En sus pasillos hay salsa de soja clara y oscura, vinagre negro de Zhenjiang, aceite de sésamo tostado, pimienta de Sichuan, pasta de judía picante, fideos secos de todos los grosores, arroz glutinoso, tofu fresco y fermentado, y una sección de congelados con jiaozi y bollos listos para el vapor. En la frutería se encuentran col china, bok choy, jengibre fresco, rábano blanco o melón amargo. Conviene ir con una lista, porque las etiquetas no siempre están traducidas, y con bolsa propia.
El Año Nuevo chino en Usera
La fiesta grande del barrio llega con el año lunar, entre finales de enero y mediados de febrero. Desde hace años el Ayuntamiento de Madrid organiza el programa con las asociaciones chinas, el Instituto Confucio y Casa Asia, y Usera es su centro. En 2025, año de la Serpiente de Madera, el gran desfile recorrió las calles de Marcelo Usera, Manuel Muñoz y Rafaela Ybarra.
En 2026 el año del Caballo de Fuego empezó el 17 de febrero y la celebración se concentró del 20 al 22 de febrero. Hubo inauguración en la explanada de la Junta Municipal, fuegos artificiales el sábado por la noche en el parque de Pradolongo y, como novedad, un desfile que dejó las calles y se trasladó al interior de ese mismo parque, con más de mil artistas, alumnos del Instituto Confucio y escolares del distrito. Las danzas del león y del dragón se repartieron por la plaza de Julián Marías.
Para comer esos días conviene llegar temprano o reservar, porque la fiesta atrae a gente de toda la ciudad. Es también la semana de los jiaozi, por la costumbre del norte de China de comerlos en la víspera del año nuevo, con una moneda escondida en alguno de ellos para quien la encuentre.
Quien quiera seguir comiendo cocinas de otros países en la ciudad tiene en la guía de restaurantes indios en Madrid la ruta de Lavapiés y sus alrededores. Para volver a lo castizo, el recorrido por el Barrio de las Letras queda a pocas paradas de metro, y quien venga de fuera encontrará en los horarios y costumbres de la mesa española por qué en Madrid la comida fuerte del día se hace pasadas las dos de la tarde.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el barrio chino de Madrid?
En el distrito de Usera, al sur de la ciudad, al otro lado del río Manzanares. La comunidad china se concentra sobre todo en los barrios de Almendrales y Pradolongo, y la vida comercial gira en torno a las calles de Marcelo Usera, Dolores Barranco, Olvido y Nicolás Sánchez. No es un recinto cerrado ni tiene una entrada oficial: es un barrio obrero en el que conviven vecinos de toda la vida, comercios chinos y familias llegadas de América Latina.
¿Cómo se llega a Usera en metro?
La línea 6, la circular, tiene parada en Usera y en Plaza Elíptica, y esta última enlaza además con la línea 11 y con un intercambiador de autobuses interurbanos. La estación de Usera, en la calle de Amparo Usera, deja a un paso de Marcelo Usera, en pleno barrio. Desde la Puerta del Sol se llega con un solo transbordo, de la línea 3 a la 6 en Legazpi. También se puede usar la parada de Almendrales, en la línea 3.
¿Cuándo se celebra el Año Nuevo chino en Usera?
Coincide con la llegada del año lunar, que cae entre finales de enero y mediados de febrero. En 2026 el año del Caballo de Fuego empezó el 17 de febrero, y el Ayuntamiento concentró la fiesta en Usera del 20 al 22 de ese mes, con fuegos artificiales en el parque de Pradolongo, danzas del león y del dragón y un gran desfile el domingo. Las fechas cambian cada año, así que conviene mirar el programa municipal.
¿Qué se come en los restaurantes chinos de Usera?
Mucho más que el menú de rollito y arroz tres delicias. Hay hot pot, la olla de caldo hirviendo en la que cada comensal cuece su carne y su verdura; jiaozi y wonton; fideos estirados a mano; pato y cerdo asados al estilo cantonés, y dim sum. Muchos locales cocinan recetas de Zhejiang, la provincia de la que procede buena parte de la comunidad, y también de Fujian y Cantón.
fuentes
- Wikipedia: Usera
- El Salto: Usera recibe el Año del Conejo de Agua (2023)
- elDiario.es: Gran desfile del Año Nuevo chino 2026 en Usera
- elDiario.es: Nadie quiere construir los arcos del Chinatown de Usera (2024)
- Comunidad de Madrid: Boletín de personas de nacionalidad extranjera (marzo 2025)
- Royal Cantonés: web oficial
Datos revisados en julio de 2026.
